Mitos y realidades de preparar un gin-tonic

Publicado el
28 de
octubre
,2019
Por am.chef

Patrocinado por: Hendrick’s Gin México

El mundo del gin-tonic es bastante sofisticado, por lo que le preguntamos cómo preparar la bebida perfecta al experto de expertos, bartender oficial de Hendrick’s Gin, Gerardo Hernández, mejor conocido como “La Fiera”. Los siguientes mitos y realidades te van a ayudar a entender el proceso correcto para preparar un gin-tonic. ¿Estás listo?

Mito: Únicamente puedes usar ciertos ingredientes para preparar un gin-tonic.

Puedes usar el ingrediente que más te guste, pero definitivamente hay algunos que quedan mejor. El gin-tonic perfecto es aquel que mezcla el complemento ideal de acuerdo a las infusiones de la ginebra. Así como es importante elegir un botánico acorde al destilado leyendo la etiqueta de ingredientes, la clave se encuentra en la cantidad. El chiste es no opacar la ginebra y sólo añadir un ligero sabor extra. Los complementos son justo eso, complementos, y su propósito es enriquecer el sabor de la ginebra.

Realidad: Se tiene que elegir un buen hielo. 

El hielo no debe aguar la bebida, todo lo contrario, su función es enfriar la copa, la ginebra y la tónica. Lo ideal es utilizar un hielo industrial (el que encuentras en cualquier tienda o supermercado) en vez de uno casero, pues tarda más en fundirse y contiene menos impurezas. 

Mito: No es bueno usar mucho hielo. 

El gin-tonic es una bebida que debe servirse y tomarse fría. Uno de los distintivos del gin-tonic es precisamente su temperatura, así que siempre debes asegurarte de poner suficiente hielo en el vaso sin que llegue al tope. 

Realidad: La ginebra y la tónica deben estar refrigeradas

Este punto va un poco de la mano con los dos anteriores, la clave está en que el hielo se deshaga lentamente. Enfriar previamente la ginebra y la tónica hará que el hielo tarde más tiempo en deshacerse. El hielo fresco es un indicador para definir si se trata de un buen gin-tonic, pues el hielo flotando ya diluido empobrece el sabor de la bebida. 

Mito: Hay que revolver en exceso.
Es un error revolver excesivamente la bebida, pues lo único que se logra es disminuir el gas. Las burbujas son indispensables en el gin-tonic. Es importantísimo revolver suavemente para evitar pérdida de carbónico. 

Realidad: Se vierte la ginebra y la tónica poco a poco. 

El proceso es muy similar a cuando se sirve cerveza, no por inclinar el vaso sino por verter muy despacio. Hay que dejar caer la tónica delicadamente en el primer hielo que se tenga a la vista.  

Mito: La copa de balón es ideal para un gin-tonic. 

En realidad no hay un vaso correcto. Hay quienes prefieren la copa de balón porque tiene pie, lo que permite tomar la copa sin calentarla. El vaso de tubo no es muy popular porque no tiene gran capacidad para el hielo. El vaso sidrero y el old-fashion son opciones muy populares porque están más compactos, el hielo se diluye menos y se adaptan a distintos gustos y necesidades. 

El verdadero secreto: No es buena ni mala la cuchara trenzada.

Existe todo un debate respecto al uso y eficacia de la cuchara trenzada (o bailarina para los cuates) al momento de preparar un gin-tonic. Contrario a lo que se cree, el verdadero secreto no recae en la cuchara, sino en refrigerar la tónica previamente y revolver levantando el hielo y dejándolo caer. Estos últimos dos pasos son los que realmente evitan la pérdida de gas y hacen un gin-tonic fuera de lo común. Además, no podemos negar que la cuchara trenzada es sumamente elegante, ¿a poco no?

Es momento de animarte a preparar un gin-tonic ahora que ya sabes cómo. Escapa de lo convencional y prepara un gin-tonic tan excepcional como lo hace @fierabartender.