La evolución del pozole y su preparación

Publicado el
10 de
octubre
,2019
Por am.chef

¿A poco no la gastronomía típica de México es sublime? El pozole es un platillo que destaca por su sabor, tradición y popularidad, sobretodo en septiembre, pues se considera un emblema de la gastronomía y cultura mexicana. Es un platillo creado por los mexicas que en un inicio tenía un fin religioso. Definitivamente ha evolucionado en gran medida; aquí te contamos su origen y cómo prepararlo. 

El siguiente dato seguramente te va a desconcertar, los mexicas preparaban el pozole con carne humana. Sí, utilizaban la carne de los cautivos, sacrificados en fiestas o rituales y se la comían acompañada de cacahuacintle. El consumo de carne humana (antropofagia) con un fin religioso era bastante común antes de la llegada de los españoles.

Al llegar los europeos, deciden romper y prohibir la dieta a base de carne humana. Sin embargo, querían conservar el platillo, por lo que a sugerencia de los mexicas, consiguen una gran cantidad de cerdos, pues consideraban que la carne es similar en sabor y textura.  

La evolución del pozole es bastante clara, hoy en día la carne que se utiliza es de puerco, res o pollo; además, en la actualidad varía el tipo de pozole de acuerdo a los lugares, se sirven rojo, verde o blanco. Asimismo se utilizan distintos ingredientes de acuerdo a la región donde se sirve, por ejemplo, en Guerrero se le añade chicharrón y es típico el pozole verde, mientras en Colima se le añade queso blanco y en Jalisco se suele servir el pozole rojo. 

Antes se pre-cocía el maíz en agua con cal, proceso que se conoce como nixtamalización. En la actualidad, el proceso es más sencillo. Para preparar pozole hay que cocer la carne con sal y cebolla. Una vez lista se desmenuza para que queden trozos pequeños. El maíz ya pre-cocido se enjuaga y se pone a cocer hasta que el grano reviente. Se agrega chile guajillo, ajo y comino en una licuadora y después se lleva la mezcla a la carne. Se agrega el maíz, se sazona con sal y pimienta al gusto y se cocina a fuego bajo. Mientras más se cocine y repose, más rico sabrá. Por último se agregan los complementos que más te gusten. Generalmente se acompaña con rodajas de rábano, lechuga, limón, aguacate, tostadas, crema o queso. También se le pone chile piquín y orégano para resaltar el sabor. 

Nada más de platicarles cómo se prepara, ¡ya se me antojó!

Referencias:

  • El origen del pozole. Septiembre 11, 2019 de Más de Mx. 
https://masdemx.com/2016/09/el-origen-del-pozole/