Cancún

Publicado el
31 de
julio
,2018
Por am.chef

Uno de los destinos turísticos más importantes del país, y como tal, la presencia gastronómica no se ha quedado atrás. En esta ciudad se encuentran restaurantes que nos dejarán con un gran sabor de boca, y es que un gran elemento que tiene a su favor es la frescura de sus pescados y mariscos, para que cualquier platillo sepa aún mejor.

Voy a empezar hablando de un lugar que está a la orilla del mar: MAR-BELLA, que es el claro ejemplo de un restaurante con pescados y mariscos frescos. Su platillo estrella sin duda fue el arroz de langosta cocinado con un poco de ajo, y lo más espectacular es el caldo de langosta picante que lo acompañaba, cocinado con la cabeza de la langosta, que sin duda me haría volver las veces que fueran necesarias a este gran lugar. Las almejas vivas, en cada movimiento que daban, derrochaban frescura y sabor. En pocas palabras un lugar espléndido.

Ahora que si buscas una alternativa más internacional, a la orilla de la laguna está  Cenacolo, un restaurante italiano donde las masas de pizza y la pasta son hechas a mano. Las pizzas las hacen en un horno de leña que se encuentra a la entrada del lugar, y muestra la frescura y cuidado con la que se hacen los alimentos. Una de mis pastas favoritas es la de mariscos en salsa roja, y la de aquí era irresistible, pasta hecha en casa con una salsa de sabor delicioso y mariscos de gran calidad, logrando así un platillo sin igual.

Y haciendo caso a las recomendaciones de la zona, nos mandaron a un nuevo restaurante japonés: TORA. Sin duda la terraza más espectacular en la que he estado, el servicio era súper amigable, y todos los platillos tenían una gran historia que cada mesero que presentaba el platillo, sabía a la perfección. Primero te recibían con una especie de dip de sake para comer con unos plátanos machos asados, he de confesar que dije “sólo los voy a probar”, y acabé comiéndolos todos.    

Y aquí pasa lo mismo, no es que fuera tan espectacular el sashimi, sino la forma de presentarlo, pero sobretodo la frescura de cada uno de los pescados que habían en esa fuente. Y sin duda las palmas se las lleva la langosta a la parrilla, el sabor y la frescura era impactante, y la presentación hacía que luciera aún más, ya que usan la cáscara como plato hondo.

Y para terminar, uno de los que no podía faltar en esta visita, fue Villa Rolandi en Isla Mujeres. Uno de estos restaurantes italianos que debes de conocer, el ambiente es totalmente relajado y la parrillada de mariscos es una cosa de locura. Esta vez  pedimos    

también la pizza de mariscos, uno de estos platillos que te da miedo probar, porque sabes que te atrapará para siempre, y así fue. Un lugar al que, cada que voy a Cancún, siento esta terrible necesidad de volver. 

31.julio.2018

Foto: Wikipedia