Cocciones de huevos

Publicado el
10 de
abril
,2018
Por am.chef

Hay diferentes formas de hacer un huevo, y definitivamente cada persona tiene su favorita.

Los huevos pueden ser revueltos, estrellados, tibios, en omelettes, pochados o duros, por mencionar algunos. La cocción de éstos es todo un tema, hay a quienes les gusta la yema cocida mientras que otros no soportarían un huevo con la yema pasada, y la clara babosa a muchas personas incluso les puede quitar el hambre, o por esa sencilla razón, prefieren no pedir huevos en restaurante, porque nadie acaba de entender cómo quieren su huevo.

Los que menos discusiones tienen son los revueltos, podrá variar en qué tan seco está, pero la mayoría de las personas pasan por alto estos pequeños detalles, y echándole un chorrito de leche a los huevos tendrán más humedad, y no se sentirán secos. Pero ¿qué pasa con los huevos estrellados? Éstos son los más difíciles de hacer si queremos cumplir con las expectativas de todas las personas, hay gente que los come con la orilla de la clara muy frita, mientras que para otros entre más tierno mejor. Por eso considero que los cocineros que se encargan de preparar los huevos en un restaurante son los más importantes dentro de la cocina, pues un huevo mal hecho arruinará la mejor salsa o el mejor platillo si no queda  perfecto.

Hablemos de los tiempos de cocción de los huevos: un huevo duro estará listo contando 10 minutos a partir del hervor del agua. Cuidado, porque algunos se llegan a romper por tanto movimiento en la olla. Éstos se pueden guardar en el refrigerador y comer al día siguiente y no tendrán gran variación.

Los huevos pochados sin duda alguna son los más complejos de lograr, ya que se cuecen por medio del hervor del agua. Para que queden lo más bonitos que se pueda, debemos empezar haciendo un remolino en el agua y lanzar el huevo en el centro dentro del mismo, así, con ese movimiento, el huevo se concentrará en el centro y se compactará. Estos tardan aproximadamente 3 minutos. No hay nada peor en este tipo de huevos que una yema cocida, por lo que hoy en día existen aparatos como el sous-vide que permiten cocinarlos dentro del mismo cascaron, para que su forma sea redonda perfecta.

Los huevos tibios son los que se ponen a hervir en el agua dentro del cascarón, y se dejan ahí durante 5 minutos. Por lo general se presentan abriendo la parte de arriba del mismo. La clara suele estar poco cocida, por lo que no son la variedad más comida. Siempre se sirven dentro del cascaron, ya que queda tan líquido, que sería imposible servirlo en un plato y que se viera bonito.

 

Los omelettes son una forma relativamente fácil de hacer huevos cuando se tiene el sartén adecuado. Al igual que en los huevos revueltos es recomendable poner un chorrito de leche para que queden más húmedos y no se sequen. Tardan entre 3 y 4 minutos en estar listos, y se deben hacer a fuego medio, ya que si lo ponemos alto la parte del centro jamás se cocerá.

Es muy importante que los huevos se sazonen siempre, sea como sea la manera en la que se cocinen, una pizca de sal siempre será necesaria para que sepan mejor.

Los huevos aportan muchísimas vitaminas y tienen alto nivel proteico. Las claras están compuestas por 90{cab47dbb8d3732e5e2a3e9a79c5f3af2c6c0fa02079ee58f12502943bbc71e32} de agua, y aunque aportan mucha proteína, solamente contienen 14 calorías. Por su parte, la yema es la parte del huevo que más calorías contiene, pero es sin duda lo que más beneficios alimenticios tiene, así que aunque un omelette tenga más claras, yo recomiendo siempre agregar al menos una yema, para que sea más saludable sin tantas calorías.

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