Cocina de barrio

Publicado el
22 de
enero
,2019
Por am.chef

Todos hemos escuchado este término pero muy pocos entendemos a qué se refieren cuando se cataloga a un estilo de comida como cocina de barrio.
Hoy en día está de moda ponerle una clasificación a cualquier tipo de comida como puede ser cocina de autor, cocina vegana o vegetariana o cocina fusión, entre otros. Y así es como llegamos a la cocina de barrio: un término que busca acercarnos a nuestro origen, a las raíces de donde vivimos, a facilitarnos la vida, a reencontrarnos con la cocina de una manera más simple y con ingredientes que tengamos cerca de nuestro hogar, sin la necesidad de buscar nada importado.

Para poder entenderlo mejor, pensemos en la cocina gourmet. En sus inicios no podíamos entender que alguien hablara de ella sin meter en sus platillos ingredientes costosos tales como trufa, foie gras y azafrán, entre otros. La cocina gourmet la relacionábamos directamente con sus ingredientes. Por el contrario, lo que hace el término de cocina de barrio, es desmitificar esto, quitando la regla de meter puros ingredientes gourmet carísimos. Sin embargo, esta corriente propone comer increíblemente rico con lo que tenemos a la mano ya sea en nuestras casas o en nuestro país, prácticamente lo que se venda en nuestro barrio, de ahí sale el nombre que hace alusión a este tipo de comida.

Así, el barrio mismo de la ciudad está inmerso en el menú de un restaurante que realza los ingredientes y recetas de la zona, de la familia o de los vecinos.

Aun así, cocina de barrio no implica que necesariamente tenga que ser una cocina sencilla, la cocina puede ser como tú la imagines, con lo que tengas cerca, con lo que encuentres en tu refrigerador, y posiblemente en unas cocinas se encuentra lo que en otras pareciera imposible. La cocina de barrio es un poco subjetiva, pues depende del lugar y la persona que la realice. Este estilo gastronómico es distinto según el barrio de su creación.

Dentro de su simplicidad, esta cocina nos invita a comerla de muchas formas, desde poner todo al centro para compartir, hasta el ‘finger food’, en bocados. Ambos estilos, por más distintos que sean, si cumplen con lo que hablamos anteriormente se consideran verdaderas expresiones de una cocina de barrio.