Conservadores en la comida

Publicado el
06 de
agosto
,2018
Por am.chef

La vida está hecha de picos. Primero buscamos ciertas cosas que creemos que harán más fácil nuestra vida, pero con el paso del tiempo, cuando llegamos al punto más alto, nos damos cuenta que necesitamos regresar a lo básico, regresar a donde empezamos.  

Así sucede con los conservadores en la comida. Por muchos años, la gente necesitaba productos que duraran más tiempo para facilitar las cosas en casa y desperdiciar menos (aunque resultó ser al revés), y si bien en algún momento eso nos facilitó la vida, hoy nos damos cuenta de que necesitamos regresar a lo natural, a lo saludable, sin tantos químicos, sin tanta   tecnología.  

Cuando las empresas empezaron a usar conservadores, ampliaron los horizontes para llegar a una mayor cantidad de territorios, ya que debido a que los productos no se echaban a perder, tendrían más tiempo de llegar a su destino final. Hoy parece prácticamente imposible pensar que estas empresas pudieran volver a lo natural, ya que no podrían seguir con el ritmo que tienen al día de hoy sin usar esos químicos. 

En cambio, actualmente los productos que se venden como caseros (homemade), que simplemente los hacen  como antes, se venden más caros y la gente empieza a apreciarlos más, dando una apertura a  pequeñas empresas caseras, que no tienen infraestructura, pero que cumplen con las necesidades de unos cuantos. Nuestro problema, es que ya estamos tan acostumbrados a que la comida sea eterna, que cuando compramos alimentos sin conservadores nos quejamos de lo poco que duran los mismos, e inconscientemente y por practicidad, seguimos requiriendo productos llenos de conservadores que hacen que nuestros días estén llenos de diversidad a elegir, debido a que duran más tiempo. En cambio, si compramos sin conservadores sacrificamos la variedad, para terminarnos el alimento antes de que se nos eche a perder. Eso sí, la elección sigue siendo  nuestra.   

 

7.agosto.2018

Foto: CuerpoMente