LA CENA DE NAVIDAD

Publicado el
22 de
diciembre
,2020
Por am.chef

Ahora sí tocan los Villancicos, escuchen los que más les gusten mientras leen estas palabras pues nos toca hablar de algunos de los clásicos más clásicos para comer en Noche Buena y Navidad, su historia y porqué es que son una total tradición para dicha celebración en el mundo… Quizás encuentren alguna que otra receta no necesariamente clásica para ustedes, he de confesar que este texto puede estar algo sesgado por mi gusto personal y recuerdos con familia y amigos, pero a fin de cuentas, ¿Qué es esta fiesta si no un medio para estar cerca de las personas importantes para nosotros? Aún y cuando este año es distinto y podamos estar sólo cerca de forma virtual… pero no dejemos de hacerlo, procuremos a los nuestros.

Bueno, a los que nos truje chencha, últimamente me ha saltado mucho que los sabores de la Navidad en su mayoría son dulces, sí también calóricos, lo que hace sentido para poder calentar el cuerpo y aguantar el frío de invierno y lo notarán en los siguientes platillos, pues la mayoría se acompaña con ingredientes dulces.

El pavo o como lo conocemos en México “el guajolote”, como sea que les guste cocinarlo, inyectado al horno, frito, ahogado en caldo o asado, siendo originario de América, al llegar a Europa se volvió sumamente popular, conocido como “pollo indio” o “gallina de las indias”, y por su tamaño grande se usaba para las fiestas y celebraciones, en las que la idea era compartir con varios el deslumbrante platillo. De ahí que el mundo hoy lo quiera cocinar para consentir a sus más queridos en la Navidad. La historia dice que los españoles se cocinaban para celebrar la Navidad, en México se celebraba el solsticio de Invierno por el comienzo de un nuevo ciclo y llegó un año que celebraron juntos, pues las fechas eran con sólo un par de días de diferencia, y ya se acostumbraba comer guajolote con mole en fechas importantes.

El bacalao, ya sea fresco a la vizcaína o salado, es otro platillo que reconocemos como un típico de la Navidad y rarísimo comerlo fuera de las fiestas, y esto se debe a que durante estas celebraciones se acostumbraba comer “platillos de vigilia”. Recordemos que son fechas que tienen un enfoque religioso como origen y significado.

Una bebida que no es muy común en México pero en muchos otros países sí, es el vino caliente. Una tradición que vive desde la época del Imperio Romano y que me parece divertidísimo pensar en cómo los romanos hacían sus viajes por Europa y las especias e ingredientes que iban encontrando, dependiendo de sus aportes medicinales al organismo, los agregaban al vino y calentaban para hacer una infusión y recibir todas sus propiedades. La receta original de este vino caliente era hecha con vino, miel, azafrán, pimienta, dátiles, pasas y laurel. Perfecto para la Navidad en todos los sentidos pues para el invierno no hay bebida que dé más calor al cuerpo.

El colorido fruitcake, que es el final perfecto para cualquier comida o cena Navideña, o para darnos un gustito a ratos durante la fiestas, es un “remake” de una antigua barra energética que comían los romanos con nueces, pasas y granada. Este panqué en la actualidad lleva varias frutas deshidratadas, ates, especias y hasta decoraciones de colores. Es una receta 100% casera que además dura mucho en buen estado, un milagro de la Navidad.

Cocinemos con alegría y amor en esta Navidad, sea cual sea el clásico que tú prefieras, la dulce Navidad es para disfrutar… ¡Feliz Navidad!