LA HISTORIA DE LAS GALLETAS DE JENGIBRE

Publicado el
15 de
diciembre
,2020
Por am.chef

La gaceta de hoy la escribo mientras escucho “Gingerbread man” de The Kiboomers en Spotify… Sí, pueden decir que qué forma de inspiración más peculiar, pero siempre hay que sentirse en ambiente, así que para leer esta gaceta, les recomiendo ponerle “play” a esa canción y dejarse llevar por el ritmo y los pasos para hacer unas grandiosas galletas de jengibre.

Y quizás se pregunten, ¿porqué la chef escucharía esa canción mientras escribe estas palabras? Pues lo primero es obvio, la gaceta de hoy trata de galletas de jengibre, en específico de su origen e historia, que espero que como yo, encuentren interesante y entretenida. Pero no sólo es eso, el “beat” de la canción, en realidad es bastante bueno, he de aceptar ja ja ja, escúchenlo y verán.

La mayoría, si no es que todos, hemos visto esas bonitas galletas en forma de un pequeño hombre conocido como “hombre de jengibre”, en forma de casita o hasta de copos de nieve, esferas y otras formas que recuerdan a la Navidad. El sabor de estas galletas es especial, pues hay a muchos que les encantan, pero no es la favorita de todos, a mi parecer es más un tema de la época y lo bonitas que son estas galletas pues la masa permite hacerlas de cualquier forma y se mantienen en dicha forma al hornearse. Son galletas duras.

Lo que no muchos saben es que hay una razón por la que en inglés estas galletas son conocidas como “gingerbread cookies”, o sea, galletas de pan de jengibre, y es porque años atrás el producto que era verdaderamente popular era el pan de jengibre, del que nace años después la receta de las galletas que conocemos hoy en día como un “must” para la navidad.

La receta del pan nació en los monasterios y era hecha por los monjes en el siglo XI, durante la época de las cruzadas. La creación, según algunas fuentes, es del monje Gregory de Nicopolis. Los ingredientes eran agua de rosas, melaza, canela, jengibre y cardamomo, y se cocinaba en molde de madera.

El paso de pan a galletas, se dice que fue idea y elaboración de la reina Isabel I de Inglaterra, así como darles forma de persona y se ofrecían a sus invitados en los eventos. Poco a poco se fue extendiendo por el mundo a Francia, Bélgica y Alemania.

La receta ha variado bastante desde entonces y hoy solemos hacerlas con harina de trigo, jengibre, canela y azúcar, más simple y fácil de hacer. Yo les recomiendo esta receta, por si no les gusta el jengibre, para que puedan probar en estas fechas.

Si las hacen, no olviden mandarme foto por DM en @chefanamartorell.