LA ROSCA DE REYES ALREDEDOR DEL MUNDO

Publicado el
05 de
enero
,2021
Por am.chef

Pasaron las fiestas, ya es un nuevo ciclo, y como cada nuevo año comenzamos con un gustito que nos ayuda a alargar las celebraciones y seguir sintiendo ese apapacho que tanto nos gusta cuando comemos algo rico, un gran pan, una buena rosca, ¡Llegó la celebración de Reyes! 

Desde chicos, hemos conocido la tradicional rosca de Reyes mexicana, ovalada o en ocasiones más rectangular que ovalada, dorada, cubierta por partes con azúcar y mantequilla, y en otras con frutas cristalizadas y ate, o en ocasiones rellena con frutas para hacer un estilo rosca versión “fruitcake”. ¡Claro! La figurita del niño que digna el nombramiento a la persona elegida para preparar la tamaliza en La Candelaria no puede faltar, aunque esto no es así en otras partes del mundo.

Empecemos por entender que los productos cambian totalmente de un país a otro, ya sea por clima, características de la tierra, la alimentación de los ganados y hasta la calidad de agua para el riego de las cosechas y frutos. Ya desde ahí encontraremos muchas diferencias en boca y nariz entre cada estilo de rosca que se haga en distintos países del mundo. Ahora, eso no es todo, pues dependiendo el lugar, la rosca toma otro nombre, otra forma, cuenta con otros ingredientes y la masa del pan y el proceso de elaboración son diferentes.

El antecesor de nuestra rosca mexicana es el Roscón de Reyes español, que es más redondo, con una masa que tiene mucho aire y se decora con algunos trozos de fruta cristalizada para asimilar una corona con joyas, digna de un rey. En su interior esconde un haba seca, en vez de un niño, y lo que quiere decir es que el suertudo que saque el haba en su trozo de roscón debe de pagarla y porta la corona como digno rey durante toda la celebración.

Cerca de España, Portugal también hace un roscón conocido como “Bolo Rei”, también en forma de dona aunque a veces se hace sin agujero en su centro y tiene como característica especial que se decora y rellena con frutos secos, uvas, pasas y nueces.

Ahora, el verdadero origen de la rosca de Reyes sucedió en Francia durante la Edad Media. En Francia y Bélgica se acostumbra hacer una “Galette des Rois” que no tiene nada que ver con lo que llegó a México con los españoles. Esta es una tarta hecha a base de hojaldre y almendras, y también contiene en su interior una habichuela o algún figurín con forma de rey, quien la saca es el rey de la casa durante todo el día.

Recordemos que Francia colonizó una parte de Canadá, por lo que en Quebec también se suele hacer la Galette des Rois, sólo que como toda tropicalización, esta cambió un poco y se perfuma con limón o naranja.

Todas estas roscas parten de una tradición de hace muchos años que se ha ido forjando y arraigando con la evolución de las culturas y los mestizajes a nivel gastronómico. Sin embargo, hay una rosca en el mundo que es bastante moderna, colorida y es hecha con masa de brioche para dar una consistencia inigualable al pan, el famoso “King cake” de Nueva Orleans. En el sur de los Estados Unidos también permeó esta tradición y como buenos americanos esta rosca plasma su esencia al 100 por ciento. Su forma es redonda y a veces ovalada y se cubre con azúcar pintada de colores, morado, amarillo y verde, y también se llega a cubrir con betún, glaseado o crema.

Hoy, existen muchas variaciones a la rosca tradicional, en cualquier versión del mundo, en México por ejemplo se han vuelto un éxito las roscas totalmente cubiertas con la pasta de azúcar y mantequilla, como si fueran una gran concha, que es la que yo hago, de vainilla, chocolate, leche dorada, matcha y hasta café de olla. También el roscón español ya se suele rellenar con crema de vainilla o chocolate. El chiste es disfrutar de este delicioso pan en familia y acompañarlo con lo que más te guste, chocolate caliente, café, té, vino caliente o un buen champurrado mexicano, el maridaje perfecto para la Rosca de Reyes mexicana.