LOS NIÑOS TAMBIÉN PUEDEN COCINAR

Publicado el
31 de
marzo
,2020
Por am.chef

 ¡Cocinar con los niños siempre es un gran plan! Y aunque en muchas ocasiones, puede  ser un riesgo la estufa, el fuego, los hornos o los cuchillos, teniendo las precauciones necesarias y siempre con un adulto presente, podemos generar muchísima creatividad y parte importante en el desarrollo sensorial. 

chef ana martorell cocinando con sus hijos

Cocinar puede ser un gran aliado para el desarrollo de la comunicación, se aprende a seguir recetas y a escuchar, así como a obedecer y a su vez cuestionar,   pudiendo crear cosas nuevas. Y en esta época que estamos viviendo, sin duda puede ser un gran aliado para el entretenimiento y la convivencia familiar.

Siempre he dicho que cocinar es un arte y que se nace con o sin sazón, pero también es un hecho que el trabajo en equipo hace grandes chefs, y qué mejor que enseñarles desde pequeños esta parte que tenemos un poco olvidada y que hoy en día se alimenta con competencias. En la cocina se educa a trabajar en equipo para que se logre un plato perfecto, y que cada persona que interviene pueda aportar diferentes elementos al platillo. Por lo que se desarrollan habilidades como la planeación, la ejecución, la técnica, la precisión, etcétera. Y más cuando hablamos de una familia, el lograr hacer un equipo y colaborar todos juntos es algo que sin duda vamos a necesitar.

Es muy importante que nuestros niños aprendan que cuando estamos en la cocina y empezamos a crear o a elaborar un platillo, probarlo es parte crucial del resultado del mismo, por lo que cuando ellos lo realizan tienen que empezar a probar cosas nuevas con combinaciones novedosas, lo que los lleva a aceptar nuevos ingredientes, ya que al haber realizado el platillo se sienten orgullosos del mismo. Como consecuencia tenemos que, al lograr un buen resultado, su autoestima sube por medio de la diversión y sin siquiera haberse dado cuenta que era el resultado que se quería o necesitaba. 

Cuando ellos empiezan a ver que pueden cocinar, descubren también una parte que muchas veces, por prisa o por comodidad, les tenemos reprimida: su autonomía. Y en esta época es algo que nosotros como papás debemos trabajar, ya que el tiempo es algo que nos va a sobrar. Es muy común que tengamos esa parte escondida, cada vez hacemos más cosas por ellos y tendemos a facilitarles y darles todo, como diría mi madre, “peladito y en la boca”. Por lo que considero muy importante que, poco a poco y  en la medida de sus capacidades, confiemos en sus habilidades y los dejemos tomar algún papel en la cocina. Parte esencial y sumamente educativo de esto va a ser el orden y limpieza, enseñarle a nuestros niños, jugando a cocinar, lo importante que es mantener las cosas limpias y en su lugar. 

niño cocinando

Así, descubrirán que por medio de la cocina, los niños pueden aprender sin darse cuenta, y que esos son los aprendizajes que nunca se olvidan. Y como familia serán experiencias enriquecedoras que nos hagan ver la cocina desde un punto de unión entre nosotros.