Michoacán

Publicado el
08 de
octubre
,2019
Por am.chef

 Michoacán es uno de los estados más grandes de la República Mexicana. Se divide en 113 municipios que tienen técnicas y platillos distintos entre si, aunque comparten grandes platos que contribuyen a que la gastronomía mexicana sea hoy patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

Es uno de los estados cuyas recetas, ingredientes, técnicas y utensilios se respetan de manera  tradicional y se pasan de generación en generación. 

Muchos de sus platillos se sirven en ollas de barro grandes con la finalidad de propiciar un gran entorno familiar, con tradiciones que giran alrededor de la comida y se siguen respetando aún con el pasar de los años.

En este estado los tamales son parte de la vida diaria,  incluso uno de los más tradicionales llamados corundas, tienen una forma distinta a los demás, este tamal se hace en forma triangular, a base de maíz y manteca de cerdo, pero originalmente no tiene relleno. Se sirven con salsa queso y crema. También existen los uchepos, que están hechos con maíz tierno y tienen incluso sabor dulce, estos sí se hacen de forma tradicional. 

La sopa tarasca en Michoacán es algo que comparten muchos de sus municipios y es una sopa que no puedes de dejar de probar. Está hecha con un caldo de frijoles, jitomate, chile pasilla y epazote, y de guarnición lleva tortilla frita y queso fresco, es una verdadera delicia.

Un platillo muy típico en este estado es la morisqueta, que consiste en mezclar arroz, frijoles, y costillas de cerdo guisadas en salsa roja, y se decora con un poco de queso fresco, una combinación que nutre y tienes una comida completa en un solo un platillo. De hecho aquí es muy común ver platillos que tengan arroz, frijoles y alguna proteína, como por ejemplo el aporreadillo cuya proteína es el huevo revuelto con cecina, y va mezclado con arroz y frijoles. 

Michoacán es uno de los estados que también destaca por su mole, incluso lleva el nombre del estado —“mole michoacano”—, y se come en cualquiera de las comidas, ya sea en la mañana con unos huevos, en la comida con un guajolote o en unas enmoladas para la cena, un platillo tan versátil en su composición como en su aplicación.

Este estado es también famoso por sus ates y es el clásico souvenir que si vas, hay que llevar de regreso. Y bueno algo que fue tan famoso que trascendió sus fronteras y hoy lo tenemos en casi todo el país es la famosa heladería que lleva el nombre de este lugar, “La Michoacana”.

Y bueno ya si estás en Michoacán, no dejes de probar la Charanda, una bebida alcohólica hecha a base del destilado de caña, es originaria de Uruapan en donde se acostumbra tomarlo con refresco o jugo, así que pide una y brinda por México, que nos regala en cada uno de sus estados delicias sin igual, que hacen de nuestra gastronomia un patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.