Posadas mexicanas

Publicado el
10 de
diciembre
,2019
Por am.chef

Empecemos por contestar ¿qué son las posadas? Pues son fiestas navideñas mexicanas que se celebran durante los 9 días previos a la Navidad, iniciando todos los años el día 16 de diciembre, y son el recordatorio del recorrido que María y José hicieron hasta Belén donde nació su hijo Jesús. Y sí, las posadas son todas nuestras, una tradición 100% mexicana, con todo el folclor que esto conlleva: piñatas, dulces, comidas, velas, colores, todo tan característico de nuestro país.  

Y bueno, hablar de posadas es remontarnos a nuestras costumbres, es vivir las tradiciones y algo  que no puede faltar en ellas es el ponche. Esta bebida tan característica de las posadas, es compleja y llena de sabor. Tiene un olor tan característico, que desde la entrada de la casa de la posada, te deja ver que estará presente en esa celebración. El ponche se toma caliente, y por la época de frío, te hace entrar en calor, lo cual siempre se agradece. Está elaborado a base de frutas tales como caña, tejocote, guayaba, chabacano y manzana, entre otras, las cuales se hierven de la mano de varias especias tales como la canela, anís, piloncillo, clavo, etcétera. 

También tenemos a las piñatas, algo que nos ha caracterizado a nivel mundial, que no son más que artesanías mexicanas y vienen de épocas prehispánicas, las cuales han significado abundancia y los  favores concebidos por los dioses. Dentro de ellas encontramos mandarinas, cacahuates y cañas de azúcar, entre muchas otras delicias.

Las posadas, como toda buena tradición,  colocan a la comida en un lugar realmente importante. Recordemos que el mexicano tiende a apapachar por medio del estomago, consiente a sus invitados preparándoles un manjar, lo cual no es excepción en las posadas, el menú siempre incluye tostadas, pozole, tamales, elotes, esquites, buñuelos, y otros más.  Aquí podemos ver un ambiente 100% mexicano, lo cual no siempre sucede el día de Navidad, cuyos platillos están influenciados por otras partes del mundo.

Pero no olvidemos lo más importante, el fin de las posadas es el reunir a familiares y  amigos, apapacharlos, agradecerles y recordar durante 9 días el camino que vivieron María y José y las almas caritativas que les dieron posada. 

Preservemos nuestras tradiciones, que es lo que nos hacen únicos y nos identifican e identificarán ¡por siempre!