SMOOTHIES – LOS PRIMOS DE LAS AGUAS FRESCAS

Publicado el
15 de
julio
,2020
Por maria.noriega

Nada se aprecia más en esta época de verano que algo que te refresque con el calorcito que puede llegar a hacer. Una de las tareas primordiales de un chef o cualquier persona que sea activa en la cocina, es empatar las preparaciones con la estación del momento. Más allá de la temporalidad, se busca aprovechar las temperaturas y los sabores para dar al cuerpo una sensación de satisfacción, y por eso, para el verano ¡los “smoothies” son perfectos!

Cuando hablamos del clásico “smoothie”, pensamos en esta bebida hecha a base de fruta y lácteo, ya sea leche o yoghurt, o hasta helado. Así es como concebimos hoy el término “smoothie” y cada vez más, abarca gran parte del movimiento “healthy” al ser una opción súper saludable cuando se usan ingredientes adecuados que aportan energía al organismo con pocas calorías. De hecho, un “smoothie” hoy puede no contener nada de lácteo, si no que un sustituto, como la leche de almendras o hasta trozos de aguacate para obtener la consistencia cremosa que tanto lo caracteriza. ¡Eso es!, yo definiría al “smoothie” como una bebida fría y cremosa hecha con alguna fruta.

Lo más increíble es que el “smoothie” es un producto hecho en Estados Unidos pero su origen es 100% latinoamericano. Si pensamos en la forma en la que los mexicanos nos refrescamos en un día de calor, además de una rica cervecita, lo primero que viene a la mente es un agua de limón con mucho hielo, o puede ser de jamaica, tamarindo y hasta de naranja. Las aguas frescas abundan en nuestro país, hechas de todas las frutas que podamos imaginar y así pasa de la misma forma en muchos países de América latina.

La raíz de un “smoothie” es la bebida que hasta el día de hoy hacen los países latinoamericanos a base de pura fruta fresca molida y se vende en los carritos de fruta en las calles. Con la llegada de latinos a Estados Unidos es cómo se adaptó ponerle lácteos a la bebida para hacerla más cremosa, cosa que le encanta al mercado americano.

La regla de oro dice que, para que un “smoothie” pueda ser llamado así, debe de tener una mezcla de frutas, ya sea de frutos rojos, melón con mango y piña, plátano con blueberries, y hasta aguacate con plátano. Entonces, en teoría, no sería válido un “smoothie” de fresa, de frambuesa o de sandía, hay que combinar.

Para que los “smoothies” queden con la consistencia correcta, a mí me encanta congelar las frutas antes de licuarlas, con esto ya no se necesita agregar ningún lácteo a la mezcla, aunque puedes hacerlo. De hecho, el “smoothie” es la opción perfecta para las personas que son intolerantes a la lactosa, pues tendrán la consistencia cremosa ideal y sólo a base de fruta.

Aprovechemos la temporada y que tenemos un país riquísimo en variedad de frutas para hacer deliciosos “smoothies” que nos hidratan y cargan de energía de la forma más refrescante en este verano.