Turrón

Publicado el
18 de
diciembre
,2018
Por am.chef

¿Cuántos de ustedes no relacionan el turrón con la Navidad? Para mí, en la cena de nochebuena, es tradición tener variedad de turrones para acompañar el postre.
El turrón es una pasta que resulta de la cocción de la miel, clara de huevo y almendras, se hace de manera rectangular, y es un postre típico de origen español. Su máxima producción es en Jijona y Alicante, y poco a poco se ha vuelto un postre emblemático en Navidad en toda España. Esta tradición data de la antigüedad, cuando los salarios de las personas del pueblo de Alicante en épocas navideñas eran pagados con turrones, por lo tanto, en esas fechas siempre había turrones en todas las casas para compartir.

Hay varios tipos de turrones y todos respetan las recetas y forma de prepararlos de antaño, aunque hoy en día se ayudan ya de maquinaria, siempre se ha seguido la tradición familiar para su manufactura.

El turrón de Alicante es de consistencia dura, y es el resultado de la mezcla de las almendras peladas completas, con la miel y clara de huevo, con una oblea por arriba y por abajo. Éste es el que más se consume en México.

El de Jijona, como su nombre lo indica, se elabora en Jijona, tiene una consistencia blanda, y es la mezcla de la miel con almendras molidas, azúcar y clara de huevo.

Para estos dos tipos de turrón, existe un consejo regulador —ya que los dos poseen denominación de origen—, que se encarga de verificar que se cumplan con todas las normas establecidas para que se respete la denominación.

El turrón de yema, se creó por la necesidad de ocupar todas las yemas que sobraban de las claras que se ocupan para elaborar los dos turrones mencionados anteriormente. Su sabor se asemeja al de la crema catalana, ya que su origen es en Cataluña.

Y aunque existen turrones de más sabores como coco, chocolate o mazapán, los antes mencionados son los más comercializados. Actualmente, el turrón se vende ya hasta en formato de crema, para hacer cualquier tipo de postres con este sabor, como helado, pastel o incluso una crème brûlée de turrón. Así, en cualquier presentación podemos hacer un postre con el típico sabor de esta temporada, que no se perdona en una cena navideña.