XOCHIMILCO Y LA CANDELARIA

Publicado el
02 de
febrero
,2021
Por am.chef

Uno intenta, de verdad intenta ponerse a dieta, pero llega el 2 de febrero y es indispensable romperla para seguir una gran tradición milenaria, la Candelaria.

Ahora, para poder hablar de la Candelaria y los tamales, debemos de empezar hablando de la rosca de reyes, pues Herodes estaba en búsqueda del niño Jesus para matarlo. En la tradición de la rosca de reyes, tendemos a esconder un niño dentro de ella y así lo estamos protegiendo de Herodes, la tradición cuenta que quien encuentra el niño, lejos de sufrir el castigo de haberlo encontrado en su pedazo de pan, debe cuidarlo y protegerlo hasta el día de su presentación en el templo, la cual será el 2 de febrero y aquí es donde vive una gran tradición y es la unión que se da entre la tradición española y católica que es la Candelaria y el festejo indígena al inicio de la temporada de la siembra la cual, los campesinos llevaban a bendecir el maíz que se sembraría y se le ofrecía a los dioses.

Lo que más me gusta de esta fiesta es la dualidad que siempre ha existido en referencia a la conquista, por un lado, y por otro a la lucha por mantener nuestras costumbres indígenas, como el ofrecimiento del maíz que, lo introdujimos en la Candelaria, no como tal, pero sí al cocinar tamales, por eso es tan importante que esta tradición no se pierda, en honor al esfuerzo por mantenerla, comer tamales con orgullo en dicha fiesta.

En Xochimilco las calles se llenan de colores, hay bailes y música, todo para la celebración del “niñopa”, que quiere decir el niño viajero, ya que no se encuentra fijo en ninguna iglesia y cada año es festejado por una familia distinta.

Cada año se nombra al mayordomo, que es el encargado de festejar al “niñopa” por todo lo alto y todo el pueblo de Xochimilco está invitado, claro que para ser mayordomo, estamos hablando de que pueden pasar años y años de fila para poder llegar a tener ese gran honor, incluso muchos han muerto antes de lograrlo. La gente le lleva de regalo vestidos y juguetes al niño y en el momento en que se va el niño con la siguiente familia, se va con sus regalos y su ropa que debe de tener un espacio especial dentro de la casa del mayordomo.

Hay un dato que dice que cada 2 de febrero se consumen alrededor de 2 millones de tamales en Ciudad de México, más de la mitad durante el desayuno. Yo pensaría que la gran mayoría, definitivamente, se comen durante la fiesta del “niñopa” en Xochimilco.